¿Las emociones hay que controlarlas o expresarlas en el deporte?
Ni reprimirlas ni dejarse llevar: regularlas. Sentir la emoción, reconocerla sin juicio, elegir la respuesta útil y canalizar la energía. Y ojo al matiz IZOF: cada deportista tiene su zona emocional óptima — algunos rinden con rabia encendida, otros en serenidad fría.
Marco teórico
El modelo de regulación emocional procesual de Gross distingue estrategias (selección de situación, atención, reevaluación, modulación de respuesta) con distintos costes: la supresión expresiva consume recursos y no baja la fisiología; la reevaluación y la aceptación (MAC) son más eficientes. Hanin añade la individualidad de la zona óptima.
Protocolo de acción
- Etiqueta la emoción en el momento ("esto es frustración"): nombrarla baja su volumen.
- Elige respuesta útil en vez de reacción automática (respiración + siguiente acción).
- Canaliza la energía: la rabia a la siguiente presión, no al árbitro.
- Conoce tu zona óptima: ni apagar emociones ni desbordarse.
- Prohíbe la expresión que daña (insultos, gestos contra compañeros) sin prohibir sentir.