¿Sigue sirviendo la técnica del «sándwich» (elogio–crítica–elogio) para dar feedback?
Está en desuso y con razón: los jugadores detectan el relleno y dejan de creer también tus elogios reales; además diluye el mensaje. Mejor: feedback directo y respetuoso (hecho-impacto-solución-confianza), pregunta-guía que active la autocorrección y video conjunto. Del sándwich conserva solo el equilibrio global y el cierre con confianza genuina.
Marco teórico
La crítica al sándwich proviene de la comunicación organizacional basada en evidencia: el elogio instrumentalizado pierde valor de señal y genera desconfianza (expectativa de "pero"). Lo que sí funciona: ratio positivo-negativo genuino en la relación y especificidad en ambos polos, no envoltorios tácticos.
Protocolo de acción
- Sustituye el sándwich por la secuencia hecho-impacto-solución-confianza.
- Usa pregunta-guía: "¿qué harías distinto?" antes de tu corrección.
- Video conjunto: el dato sustituye al sermón y despersonaliza.
- Mantén elogios reales y frecuentes fuera de las correcciones (no como pan).
- Cierra siempre con expectativa de mejora creíble y concreta.